La magia de Puerta Roja recibe a “Alma” esta obra de Griselda Gambaro donde toda la sensibilidad, se mezcla con las sensaciones y una puesta tan sencilla como interesante. Una mujer de inteligencia superior, con clase y estilo, profunda, con intenciones claras, intentando trascender la cuarta pared para ir con la palabra hacia el pensamiento, a lo intenso del pensamiento, a aquel que va directo a la duda y que pocas veces logra despertar esa curiosidad en una propuesta teatral. La fragmentación textual, y los espejos de un significado difuso, obligaba a prestar mayor atención y a la vez, apenar sonreir, apenas sentir, tan solo recibir lisa y llanamente expresiones de ser.
Las interpretaciones de las dos protagonistas, atrapan cada una en su rol y son necesarias ambas para entender el juego visual que plantea el diseño de luces.
La palabra de Gambaro siempre es célebre así que estas artistas tienen el placer de desglosar una intencionalidad del cuerpo y el alma en conjunción.
¡Muy buena, para ver! (Meche Martínez)
Autoría: Griselda Gambaro
Actuan: Mariana Rodrigo
Participación: María Pía Baschong
Maquillaje: Alejandra Caballero
Diseño de vestuario: Diego Marquez
Prensa: Daniel Franco, Paula Simkin
Producción: DobleDe Producciones
Dirección: Pilar Lourenco
Una mujer de aspiraciones trascendentales y mirada profunda, inteligente “como los sabios”, en la búsqueda incansable de un alma gemela, un alma par, a su altura, que le haga compañía. Sola, devastada en esa búsqueda inútil y al borde del fracaso.
Esta mujer nos habla de su búsqueda y nos confiesa los padecimientos, sometimientos y humillaciones a las que ha debido someterse en su afán superador. En ese relato, y de soslayo, nos confiesa acciones insospechadas, pasados oscuros e identidades ocultas, negadas, convirtiéndonos en cómplices pasivos de su accionar.
Contradicción de una mujer que de tan sensible se nos aparece etérea, se nos torna inasible; una mujer que, amparada en su exquisita sensibilidad, justifica sus atrocidades en pos de una elevada perfección. Inalcanzable, por supuesto.
La mediocridad hecha mujer, disfrazada de soberbia.
Desde la dramaturgia netamente contemporánea –que aún así no da cuenta de una limitación epocal específica- se presenta a una mujer que en la búsqueda fallida de un alma propia de su nivel, se ve obligada a hablar consigo misma y aún así el éxito la esquiva.
Pero esta mujer que ha intentado todo, que ha probado entrar en contacto con el mundo vegetal, con el mundo animal, con almas mínimas, gigantes, acuáticas…no está loca. Víctima o verdugo, no ha perdido el juicio.
Es una mujer propia de la sociedad en la que vivimos y su producto.
Ni más.
Ni menos.
PUERTA ROJA
Lavalle 3636
Viernes – 21:00 hs – Hasta el 27/05/2011