Entrevista a Adriana Szusterman

Posted by Meche Martinez on 12 julio, 2011 in CRITICAS, ENTREVISTAS |

Adriana y Julieta (su hija)Cantando con Adriana, Astral

Ya van varias temporadas que llevo a mis sobrinos a ver a esta intérprete de los niños, y digo intérprete, porque siento que ella interpreta aquello que los más chicos quieren escuchar, cantar, bailar.

Eso que quieren decir y no saben cómo expresarlo, Adriana Szusterman lo traduce, decodifica sus cabecitas, acomoda sus pensamientos y le pone música, le presta el cuerpo y habla por ellos y para ellos. Entonces, así se comprende tantos Teatros Astral llenos de niños, chupetes que abandonan en sus manos y bebes andando por los pasillos a pura danza y aplausos ininterrumpidos.

Ella es muy dulce, muy cálida, muy amorosa, y escucha, los escucha, entonces es común ver que un niño le hable con continuidad y que ella detenga la dinámica de su espectáculo para contestarle, porque sabe claramente que los niños deben ser prioridad, por algo Adriana los hizo su preferencia en la vida.

“Baile de disfraces” es solo una excusa para divertirse por unos cuántos minutos, integrando a los padres y conmoviendo en el momento más tierno para los adultos, cuando tres generaciones se unen en escena: Abuelo (padre de Adriana), Julieta (hija de Adriana) y Adriana, y los tres contándole a los niños que “también fue una nena mamá”. Una obra para los minis niños con padres y corazón enorme. ¡Para ver muchísimas veces! ¡Muy cálida y tierna! ¡Muy recomendable! (Meche Martínez)

 Adriana y la encantadora CintiaCharlando con Adriana Szusterman “El niño es juego”

 Si digo que tuve la sensación de estar con un ángel, no me equivoco, ya que salí del teatro Astral conmovida, emocionada y hasta honrada de  conocer aun ser humano luminoso y coherente.

Desde su camarín pleno de dibujos, recuerdos y cosas que los niños le regalan, hasta fotos de angelitos a los que les dedicó una línea especial, tal vez para que la acompañen un poquito más, realizamos este encuentro.

Su gente, alegre y cálida como ella, me recibieron y custodiaron, desde que llegué hasta mi salida cinco minutos antes de dar sala y encontrarme en la calle, en el furor que lleva por nombre “Cantando con Adriana”, y que yo agrego, por ella, porque por ella los niños gritan, aplauden, cantan y bailan, se divierten de verdad. Y ver divirtiéndose a un niño que apenas se para, es un gesto impagable que ella agradece.

Llega su papá, sus bailarines, su hija Julieta, estuvo en el encuentro su peinadora y maquilladora Cintia, y “la vida no rebobina”, entonces todos en ese lugar tiene el espacio para sentirse bien y se nota.

Una prueba de sonido técnica me llenaría de emoción, al ver a Julieta y a Adriana cantar la canción que mayor emoción causa a los grandes cuando a este equipete de amor se le suma el abuelo, padre de Adriana y que generosamente han cantado completa tan solo para que yo registre ese acto de sinceridad y amor.

Es muy importante no estar intoxicada de malos pensamientos, vi que no es alguien que vive fuera de la realidad, pero sin televisión, sin aire, ella logró muchísimas cosas que por ahí muchas que “Bailan por un sueño”, no alcanzan y esto tiene que ver con la sinceridad de verdad y el verdadero corazón.

¿Cómo fue dejar las salas y subir a un escenario?

“Ellos querían llevar a casa lo que cantaban en su jardín y para mí era maravilloso”

Complicado pero maravilloso, un desafío maravilloso. Fue un pasaje, se fue dando paulatinamente. En la sala del jardín era maravilloso lo que sucedía cuando yo agarraba la guitarra y empezábamos a cantar, y poder transmitir todos los contenidos pero de otra manera, cantando, y era como que no había fronteras, no había chicos con capacidades diferentes, eran todos unidos a través de la música y era una alegría en el ambiente que era tocable. Así presenté un proyecto para hacer un cd, hice 3 discos para este jardín, Amapola, en Palermo. En realidad siempre me dijeron: “Adriana estas loca, como vas a hacer un cd, sos maestra” y resignaron “hacelo si queres”. Y pregunté cómo se hace un cd. Porque vos sos maestra, me decía, pero los papás decían, “me das con tu guitarrita eso que le cantás, porque el nene canta todo el día y a veces no le entiendo”. Ellos querían llevar a casa lo que cantaban en su jardín y para mí era maravilloso. Era llevar el mundo de los mas chiquititos a sus casas, ese era mi objetivo. Y a cada uno yo le contaba que tenía un proyecto de grabar un disco, y a los padres les decía en reuniones de padres, en entrevistas con padres, hasta que un papá me dice, sabes que yo tengo un amigo que tiene una discográfica ¿querés que le consulte? La discográfica puso todo su soporte técnico y yo puse todo el contenido, y así surgió Amapola 1, 2 y 3.

Y las canciones que elegiste…

“Mostrémosles todo el mundo para que después ellos puedan elegir”

Las canciones eran de María Elena Walsh y más, pero sentía que los chicos de hoy habían cambiado y mucho, porque la sociedad había cambiado, la música de los grandes, la tele era distinta, y la música que conocían era muy cajita de música, estaba bien que conozcan eso, pero también que conozcan un violín, una batería, un saxo, una trompeta. Mostrémosles todo el mundo para que después ellos puedan elegir. Empecé a compilar aquellas canciones, de todos los tiempos, de todos los jardines y empecé a preguntar, investigué, y lo que hice después fue versionar esas canciones a mi manera. Poniéndole el sonido que quería escuchar. Así hice 3 discos para el jardín, 8 discos míos, y videos, libros de cuento…etc.

Cuento del gusanito: http://www.youtube.com/watch?v=FZcfM-bjDpM&NR=1

¿Y cómo fueron apareciendo los muñecos, los personajes?

Los muñecos son mis amigos…

Cuando salió el perro Timoteo parecía que apareció Ricki Martin…

Timoteo: http://www.youtube.com/watch?v=OQCgwU4-VEY

Son partes de su mundo y verlos acá en vivo… yo a veces me cuelgo y los miro, me siento chiquitita viéndolos a todos con ese amor y esa energía, los chicos cantando, los adultos cantando, es como un milagro. Es una impresión tan fuerte que quiero saborearlo y no quiero que se termine nunca. Lloro cada función, a veces me tengo que aguantar…

¿Y cómo fueron evolucionando los muñecos?

Cholito: http://www.youtube.com/watch?v=uhNXBrQDrrE&NR=1

Los personajes son mis compañeros, y quiero dar lo mejor y progresar, entonces me conecté con gente de diseño, pensamos mucho la estética, la textura, que no asusten. Yo voy a elegir cada tela, no tiene que ser cualquier cosa, tienen que ser suavecitos y mullidos, y si bien son enormes, tienen que dar ternura.

Llega su papá, un ser cálido, hincha de River y con quien compartimos el primer abrazo ese domingo que llevé a mis sobrinos y nos enteramos del descenso, pero Saúl, como se llama el padre de Adriana, tiene la misma energía amorosa y cordial de su hija, y en su sencillez, cuenta que viajando en tren, llegó tarde, porque estaban retrasados los horarios, como para completar la simpleza de este ambiente tan familiar. Creo que los hijos son espejos de los padres en muchas cosas, aquí se demuestra.

Sueño lindo con su papá Saúl: http://www.youtube.com/watch?v=MmmrRXmnQGY&NR=1

Siguiendo con los muñecos, evalúo cada espectáculo, ¿en qué podemos mejorar?, y quiero que ellos sean tiernos, alegres, impecables, abrazables, que sean sus compañeros del alma.

¿Qué te estimula actualmente escribir para chicos?

“La vida no se rebobina”, Martin Strauch

Los chicos, los chicos mismos y las familias, parar un momento el mundo, porque siento que el mundo va muy rápido y siento que uno se pierde de cosas que después no podes volver atrás, como dice mi hijo Martín “la vida no se rebobina mamá”.

Tiene dos hijos, Julieta y Martín, y la joven Julieta es la coreógrafa del espectáculo, integrante del elenco y tan dulce como ella.

Siento que hay momentos únicos, si uno tomase la real conciencia es que parando un ratito y compartiendo un tiempo con el mundo de los chicos, entrando en su mundo, el niño tiene mucho por enseñar. Entonces observo qué le gusta a ellos, cómo a partir de sus necesidades, de sus gustos, puedo transmitir los valores, los contenidos, el mensaje que quiero darle pero siempre partiendo de ellos.

Y los chicos de ahora…

“El niño es juego, aprende jugando”

El mundo es muy distinto, los chicos no, pero si vos les estás ofreciendo algo que no tiene nada tecnológico, no tiene play, no tiene computadora, y los ves como están, no te lo tengo que contar a vos. Entonces me parece que está bueno que cada cosa sea en su tiempo, no te digo que no hagan lo otro, que hagan todo, pero esto también. Porque te abre un mundo de imaginación, el niño es juego, aprende jugando entonces me parece genial darle este espacio para soñar. Aquí ellos ven su mundo imaginario, el que se imaginan cuando escuchan las canciones, cuando ven los videos, y eso ayuda a que sea después un ser pensante, un ser creativo.

Adriana escribe las canciones, los guiones y dirige, el alma de “Cantando con Adriana” es ella y se nota, e integró a María Elena Walsh y Hugo Midón.

Tenes toda una búsqueda artística relacionada con conceptos de enseñanza…

Por ejemplo Timoteo, a partir del juego de las escondidas, y dentro de la canción hay conceptos: por arriba, por abajo, por adentro, por afuera. Jugando natural y cantando lo van aprendiendo.

El elenco lo compone un grupo de baile maravilloso, de jóvenes cálidos y amorosos con los cuales también los niños se dan el gusto de intercambiar sonrisas y cálidas miradas. Ellos son: Florencia Morales, Matías Messina, Gastón Blanco, Cecilia Basilico, Cecilia Condon, Flor Lerer, Daniel Sciarrone (el más saltarín y de brillante mirada) y Juli Strauch, simpática y dulce, pero además la coreógrafa del espectáculo e hija de Szusterman, quien se mueve con la sencillez de quien participa en un grupo artístico y ejerce las responsabilidades como una más.

¿Dialogás mucho con tu elenco?, ¿por qué parece que todos están en sintonía y en armonía?

Los siento aquí en mi camarín, velita, mate, te, galletitas y les explico. Recuerden cuando ustedes eran chiquitos, cuando ustedes iban al teatro, preparaban sus carteras, sus mochilas, qué expectativas tenían, era el programa, entonces hoy nosotros somos ese programa. Traten al niño de hoy como te hubiese ser tratado a vos, todo el amor y la energía y el juego es de verdad, si no es así eso se siente. Tenemos que sentir el juego nosotros para poder transmitir.

En un momento, las tres generaciones están en escena…

Fue un lujito que me dí, porque mi sensación cuando la gente viene al teatro es como si yo abriera las puertas de mi casa, invito a mis mejores amigos y los trato con la mejor calidez que pueda, con todo el amor. Que mi hija cante cuando estudia desde tan chiquitita, un temazo como “Cuando mami era chiquita” de Daniel García. Y mi papá (Saúl) toca, porque cuando el adolescente quiso hacer su carrera de músico y sus papás, no lo dejaron porque consideraron que no era lo mejor para él y no se animó a seguir su corazón, y ahora a los 75 años que pueda hacerlo….  Yo me siento ahí y lo disfruto, se me van cayendo las lagrimitas. Y así también mostrás que los abuelos tienen tanto para dar, y el vinculo padre, hija, nieta es la familia, que es el tesoro más grande.

Me contás algo que quieras compartir con los lectores…

“El niño sigue siendo niño, y no, el paciente número tal”

Muchas, pero viendo la velita naranja sobre la mesa, es una experiencia. Me contactó la gente de “Make a wish” que le cumplen los deseos a los niños con enfermedades terminales y el sueño de una chiquita Julieta Cohen, era conocerme. Fui a visitarla, y me abrió un lugar en mi vida, y me hizo ir para un camino que es maravilloso. Cuando llegué a la vida de Juli y ella llegó a la mía aprendí tanto, aprendí que el alma de un niño no se enferma por mas que el cuerpito esté enfermo. Y que mas que nadie tiene que ese almita jugar para sanarse un poquito más. La habitación era una fiesta, jugamos, cantamos, bailamos, pintamos, dibujamos. La gente entraba y no entendía, cómo si esta nena tiene cáncer se divierte así, y por qué no?. Es que el niño sigue siendo niño, y no es el paciente número tal. No lo pensé ni medio segundo, quise estar cerquita, en ese momento yo estaba al servicio de ella, no importaba nada, me empezó a abrir un mundo y una necesidad de hacer cosas. Y hay que involucrarse, hay que hacer y en silencio, nadie sabe, y no hace falta que nadie sepa, yo lo hago igual, no espero a que nadie venga a hacer, yo hago. Cada uno desde su pequeño lugar tiene que hacer. Y con respecto a Juli siento que como me dijo su mamá “los sonidos llegan muy alto y muy hondo” así que canto con todo mi corazón y muy fuerte para que le llegue a ella y a todos los angelitos que también conocí y volvieron al cielo.-

Saul, papá de AdrianaNo hace falta agregar más palabras, siento que por buena fortuna, este ser tan maravilloso y especial que se llama Adriana Szusterman, está en este mundo sembrando amor, dejando tibios corazones de miles de niños que pasan por su vida, y mostrándoles a los adultos, un nuevo camino tan solo con su postura correcta y cálida. Está cerca por su ángel y es sin dudas, un ser especial.-

Meche Martínez


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